cistitis

Un tratamiento temprano a la cistitis permite la rápida recuperación

La cistitis es una infección que es provocada por un hongo y afecta la vía urinaria, causando dolor. Es una enfermedad que afecta tanto a hombres como mujeres y también se le conoce como candidiasis.

La bacteria que causa la cistitis se encuentra generalmente en el ano, en la mayoría de los casos este proviene de las heces y luego pasa a la vía urinaria, este hongo incluso puede afectar otras partes del cuerpo como los genitales, el conducto gastrointestinal, el sistema respiratorio y la piel.

Para algunas personas puede representar un padecimiento leve, mientras que para otros puede evolucionar hasta convertirse en un problema con características crónicas y en este caso se conoce como balanitis.

¿Cuáles son los síntomas de la cistitis?

Esta infección en la mayoría de los casos afecta  a las mujeres y entre sus principales síntomas destacan:

  • Irritación.
  • Aparición de úlceras.
  • Molestias en los órganos genitales.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio.
  • Cambios de humor.
  • Depresión

¿Cómo curar la cistitis?

El primer paso, una vez se presenten los síntomas y se sospeche su existencia, es acudir a la consulta con el especialista, los médicos son los únicos quienes pueden determinar si se padece de la infección, pues hay otras enfermedades que presentan síntomas similares. Así que es de uma importancia evitar la automedicación.

Si el diagnóstico establece la presencia de cistitis, el médico recomendará un tratamiento que se basa en fármacos antimicóticos, los cuales tienen la capacidad de impedir el avance de la enfermedad, pueden ser por la vía oral como pastillas o local a través de la aplicación de cremas directamente sobre la zona afectada.

¿Cómo prevenir la cistitis?

La prevención es fundamental, lo mejor es que es muy simple, se trata de tener en cuenta algunas pautas y cumplirlas a cabalidad, con estos sencillos pasos es posible descartar en todo momento esta infección, estas son:

  • Consumir al menos 1,5 litros de agua diarios.
  • Evitar el consumo de bebidas estimulantes como el café y el alcohol.
  • Cumplir la micción cada 2 o 3 horas.
  • Lavar y secar bien la zona íntima.
  • Utilizar ropa interior de algodón.
  • Evitar el uso de ropa ajustada.
  • Tratar de no usar protectores diarios.
  • Seguir una dieta balanceada con frutas y verduras, que incluya arándanos rojos con gran frecuencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *